Me
levante temprano, con el irritador sonido del irritador despertador.
No había dormido bien, hacia mucho frío. Aun en la cama mire por la
ventana, que estaba abierta, mierda.
Todo
estaba nevado, aunque hacia un terrible frío, tenia que reconocer
que el paisaje era precioso.
Me
sobresalto un grito procedente de arriba, tal fue el grito, que me
levanto de la cama de un golpe.
-Alexia
por favor, no seas niña chica, como si nunca hubieras visto nieve –
Grito Julieta.
De
repente Alexia irrumpió en mi habitación seguida de Julieta.
-Es
realmente confortable tu grito mañanero, y me encanta el detalle de
irrumpir en mi habitación sin permiso – Dije mirando a Alexia y a
Julieta, sentada en mi cama.
-¡Ah!
¿Te a gustado? Pues pensé que te molestaría, es que desde aquí se
ve mejor el jardín – Dijo Alexia con su voz niña pequeña y
tonta.
-Alexia,
eso es iro... mira dejalo, no lo entenderías. - Dije resignada. Me
caía genial pero era muy tonta.
-Venga
Alii vistete se te va a hacer tarde – Dijo mama desde la puerta de
mi habitación.
-Pero
– Antes de que pudiera protestar mama se fue seguida de la gemelas
– genial, por fin sola.
Me
levante de un golpe, mi idea era volverme a dormir calentita en mi
cama, pero se que no podría conciliar el sueño. Mi vida es un asco,
en verano no puedo dormir por el calor y en invierno por el frío,
pero a quien quiero engañar, aquí siempre es invierno, no pero
ahora enserio, nunca duermo, y eso me afecta ¿que soy un vampiro o
que?
Me
dirigí a mi armario, cogí una camiseta, una sudadera muy calentita
amarilla con un smile; luego unos pitillo amarillos igual que la
camiseta. Me dirigí a mi baño, como siempre después de vestirme me
cogí un cola alta, me puse mis ray-ban y cogí mis orejeras
amarillas. Salí del baño en busca de mi mochila. Tras varios
minutos la encontré dejaba de mi cama. NO. Mi mochila rosa fosforito
Reebok estaba llena de polvo. Tras cinco minutos sacudiéndola quedo
como nueva [menos mal].
Cuándo
baja ya todos estaban desayunando. Y que desayuno, coca-cola con cinco galletas cada uno.
-Lo
siento mucho, no soy muy buena en la cocina, y se quemaron las
tortitas, y derrame el café – Se disculpo mamá avergonzada.
-No
pasa nada cariño, la coca-cola también esta buena.
-Pero
las galletas están duras – Se quejo Julieta.
-Pues
mojalas en la coca-cola, seguro que asi están mejor – Dijo papá
entre risas.
-¿Y
a sí están más buenas? - Pregunto Alexia seria a papá.
-No
cariño era una broma.
Mi
pulso temblaba de frío, una fina ráfaga de viento hizo que me
estremeciera, y mis manos temblaron tanto que derrame la fría
coca-cola en mis pantalones.
-¡¡Cariño!!
- Grito mamá.
Me
levante, cogí su coca-cola y se la tire por la cabeza y subí a mi
cuarto.
-Aaah,
invecil, ¿qué hiciste? Eres tonta, que este vestido es de seda muy
frágil. - Se quejo secándose el vestido con una servilleta. - Jo,
ahora me tendré que cambiar. ¿Alii? ¿Alii?
-Alii
a subido a su cuarto. Y tu deberías de hacer lo mismo, si no te vas
a resfriar.
-¿Y
no la vas a castigar ni nada? - Pregunto irritada.
-Cariño,
recuerda que no esta bien, si se enfada o algo se puede deprimir o
algo, vosotras lo que tenéis que hacer es ayudarla. - Decía mamá
sin verme bajar por la escalera.
Cogí
mi mochila que estaba en la puerta y sin decir nada salí de casa con
un portazo, no pude evitar que mientras corría empezar a llorar.
Corrí asta que me quede sin aire, todos me veían como una muñeca
de porcelana que se puede romper en cualquier momento.
-Calmate,
esto no es bueno para ti, respira, ya vas a estar con Gree, ella te
comprende, tranquila, coge aire. - Me decía.
Algo
en mi bolsillo vibro, era mi móvil. Lo cogí, pero era un mensaje de
mamá:
''Cariño
¿donde estas?
Te
quiere mucho, mamá''
Mire
a mi alrededor, y me hice la misma pregunta, ¿donde estaba?



No hay comentarios:
Publicar un comentario